domingo, 14 de septiembre de 2014

Basílica de Santa Maria de la Seu

La Colegiata Basílica de Santa María de Manresa (la Seu) es uno de los ejemplos más representativos del gótico catalán y principal monumento de la capital de la comarca del Bages. Está situada en la cima del Puigcardener, en la ribera izquierda del río Cardenerr. Proyectada por Bernard de Montagut, las obras comenzaron en 1325, pero el templo no se terminó hasta finales del siglo XV. Los privilegios concedidos por el Papa León XIII en 1886 convirtieron el templo en una basílica.

La Seu y el Puigcardener
Planta
Aunque se denomina “Seu”, nunca ha sido una seo catedralicia. Existe documentación del siglo IX donde se cita que el obispo Gotmar es obispo “osonenc i de Manresa”. La tradición, desde su construcción, ha hecho que éste fuese su nombre popular dada su dimensión de catedral, la existencia de un capítulo de canónigos (de aquí el nombre de colegiata) y la solemnidad e importancia que el pueblo siempre le ha dado.

Ábside y fachada norte
La basílica de la Seu es un edificio que sigue las características estilísticas propias del gótico catalán, con planta de una sola nave, de extraordinaria amplitud, rodeada de capillas laterales más bajas que provocan el efecto de estar dentro de un espacio distribuido en tres naves. El conjunto se cierra con un ábside heptagonal. El frontal del templo, obra neogótica del arquitecto Soler i March asesorado por Gaudí, tiene un gran rosetón en la parte superior, y por debajo de éste hay un conjunto de cronología contemporánea, integrado por una galería de porches con escalinata de acceso acompañada de forjados, y lateralmente sobresalen dos torres: la del norte corresponde a la capilla del Santísimo y la del sur, al baptisterio, éste ultimo de planta octogonal y remate en aguja. En el lateral norte hay un campanario cuadrado de 60 m. de altura con ventanales a dos niveles, decorado con un reloj y rematado por una barandilla.

domingo, 7 de septiembre de 2014

Septiembre de 1714: incendio de la Seo

El sábado 30 de agosto, entre los actos de la Fiesta Mayor de Manresa, se hizo una recreación del enfrentamiento que hubo entre las tropas borbónicas y el ejército de la resistencia catalana del marqués del Poal, que culminó con el incendio de la iglesia los días 3 y 4 de septiembre de 1714, pocos días antes de la caída de Barcelona y Cardona y el fin de la Guerra de Sucesión.