sábado, 25 de enero de 2014

Edificio Harry Walker y los pájaros

El edificio Harry Walker (1959), obra del arquitecto Francesc Mitjans (1909-2006), es un edificio barcelonés significativo en la renovación de la arquitectura catalana en los años 50 del siglo XX. 

La obra de Mitjans -arquitecto de larga trayectoria- constituye un referente fundamental para el estudio de la arquitectura catalana de la segunda mitad del siglo XX. El interés por la fachada como elemento continuo le llevará a concebirla como un gran lienzo encajado entre los vacíos que proporcionan la Planta Baja y Entresuelo, retiradas del plano de fachada y la planta ático que también se retrasa respecto del plano principal. 

En el año 2009 se sometió a una importante rehabilitación, intentando recuperar la imagen original del edificio mediante la utilización de materiales y sistemas constructivos contemporáneos acordes con los nuevos requerimientos de confort sin por ello perder la esencia del proyecto inicial. 


Mientras dibujaba, sentado en el paseo central de la avenida Tarradellas, un grupo numeroso de palomas va a posarse en los cables del alumbrado público, y la referencia a la película “Los pájaros” de Hitchcock fue inevitable -aunque en la película fuesen gaviotas y no palomas. De más está decir que acabé el dibujo casi de inmediato y me fui en busca de un ambiente menos amenazador.

sábado, 18 de enero de 2014

Arquitecto Pere Benavent de Barberà

En la anterior entrada hacía refeencia a la obra del arquitecto Pere Benavent de Barberà en referencia a su posición ante la arquitectura racionalista y sus postulados. En este otra obra del año 1931, en la calle Balmes 220 de Barcelona, el arquitecto resuelve un programa de viviendas por medio de la aplicación de un esquema distributivo típico del Ensanche (núcleo de accesos y patios en el centro pasillos en las medianeras y dos viviendas por rellano). La fachada da testimonio de la sinceridad de las “formas constructivas basadas en los procedimientos locales” defendida por Pere Benavent, en oposición a la ortodoxia racionalista del GATCPAC: la utilización programática del ladrillo, la tribuna blanca en voladizo (que señala el carácter excepcional de la planta principal), la estricta composición de los huecos, así como una mínima concesión a la decoración en la parte inferior de la cornisa, remiten a una práctica de depuración de los elementos más “realista” que ideológica.


A su lado, en el número 216-218 de la calle Balmes, se encuentra una obra tardía del arquitecto Jaume Mestres i Fossas (1954). El edificio que inicialmente estaba destinado a espacios docentes fue posteriormente dedicado a oficinas. Presenta en su fachada una serie de plafones escultóricos alusivos a la obra de los escolapios (propietarios del edificio) diseñados por Antoni Tàpies, una de sus primeras y poco conocidas realizaciones.

viernes, 10 de enero de 2014

Semejanzas formales, diferencias conceptuales

Estos dos edificios de vivienda, uno en la calle Roselló y el otro en la avenida de Gaudí, en Barcelona, presentan fachadas muy semejanzas pese a responder a planteamientos conceptuales muy diferentes.

Por un lado, el edificio de la calle Roselló 36, una de las primeras realizaciones del arquitecto Josep Lluís Sert (Barcelona, 1902-1983), del año 1930, responde a los postulados del GATCPAC (Grup d'Arquitectes i Tècnics Catalans pel Progrés de l'Arquitectura Contemporànea) y del racionalismo arquitectónico. Se sitúa en un solar largo y estrecho y consta de planta baja y seis pisos, con cuatro viviendas por rellano. La organización simétrica adoptada se corresponde con el tratamiento idéntico de las dos fachadas, anterior y posterior: la presencia en sombra del paño central -un gran hueco donde se encuentran las terrazas- contrasta con el color blanco y el tratamiento plano de los paramentos.

Por su parte el arquitecto Pere Benavent de Barberà (Barcelona, 1899-1974) construye en 1933 este edificio (que según su propia confesión es una réplica al de Sert) sobre un solar irregular en forma de V en la avenida de Gaudí número 56. La planta resuelve esta situación con una composición simétrica: elementos de comunicación vertical en el vértice de la V y dos viviendas por rellano en cada lado, con muro de carga central. La estrecha fachada se diseña también con criterios de simetría, siguiendo un esquema similar al desarrollado por Josep Lluís Sert en la casa de la calle Rosselló, pero en este caso propiciando, como respuesta a los postulados estilísticos del racionalismo, el uso del ladrillo como base constructiva, primando la individualización de los huecos y dando a la terraza una mayor importancia como ámbito de relación. El afán de Benavent por encontrar una nueva manera de hacer arquitectura moderna al margen de la ortodoxia racionalista (con la que estaba en clara polémica), basándose más en una mayor racionalidad constructiva que en una renovación de los aspectos formales, le llevó a alejarse de las «recetas» de Le Corbusier, como él mismo las definía, y a no abandonar el espíritu clasicista del novecentismo local.