jueves, 29 de agosto de 2013

Vista de Sant Boi

En esta vista de Sant Boi desde la calle Bonaventura Calopa aparecen varias edificaciones de la calle Sant Pere que ya había publicado en el blog. El número 1, iglesia de Sant Baldiri , dos casas del arq. Francesc Berenguer Bellvehi , la número 2, Villa Enriqueta y la número 3, casa en la calle Sant Pere 9, y la número 4, Villa Rosita .


viernes, 23 de agosto de 2013

Otros tiempos. Cal Pepus de la Llorença

Este edificio de 1933 se encuentra situado en las calles Folch i Torres y Passeig del Prat, de Piera (Anoia), y se puede adscribir a la corriente “noucentista”. Sustituye a otro del año 1819 del cual se conserva el portal. El edificio en si no tiene mayor interés, salvo el hecho de estar aislado en una esquina y tener la galería con arcadas de la planta superior. Lo más destacable, sin embargo, son los dos relojes de sol que presenta, uno en cada fachada a la calle. Las inscripciones de estos relojes son por lo demás llamativas. El que da al Passeig del Prat dice: “Si todavía es de mañana no busques la hora aquí” (el dibujo fue hecho a las 11.30 de la mañana y es evidente a cual fachada corresponde esta inscripción); el otro tiene este lema: “Que las horas que te marque de tu vida, ¡ oh peatón !, sean de alegría como risa vivaz de bello niño”. Estas frases nos retrotraen a un tiempo pasado, y aunque no podemos hablar de una época idílica, si nos recuerda una época en que el tiempo se medía no en minutos o segundos, sino en horas, y lo más importante, una época en el que todavía quedaba tiempo para detenerse a mirar las cosas, en que con humor y buenos deseos se podía dialogar con el paseante ocasional.




jueves, 15 de agosto de 2013

Casa Joaquima Vendrell. Arq. Ramon Puig i Gairalt

Hace poco hacía referencia a la obra del arquitecto Ramon Puig i Gairalt en L'Hospitalet, su ciudad natal. Hoy quiero referirme a este edificio de viviendas de los años 1928-1930, en la calle Vallhonrat esquina passatge Prunera de Barcelona. Aquí, Puig i Gairalt plantea una obra de neto carácter expresionista en que la concepción esquinera de los volúmenes adquiere todo su valor. Los dos planos de la fachada se encuentran en el gran cilindro de la esquina, sacando partido a los volúmenes cúbicos y angulosos, la rotundidad de los balcones y el uso de las tribunas en bisel. A esto debemos sumarle un uso estridente del color.


Seguramente, muchas de las soluciones aquí adoptadas serán aplicadas después al gratacell de Collblanc, obra de los años 1931-1933 ya de un marcado carácter racionalista.