martes, 6 de diciembre de 2011

ARQUITECTURA MODERNISTA EN SANT BOI

La arquitectura modernista en Sant Boi de Llobregat se manifiesta principalmente en viviendas unifamiliares situadas en el ensanche de principios del siglo XX. En las nuevas edificaciones se van plasmando las nuevas corrientes artísticas que afectaban tanto a la arquitectura como a las artes aplicadas. La urbanización de estos nuevos territorios se encuentra fuertemente incentivada por diversos factores, tanto locales como externos; el esfuerzo inversor de grandes familias de propietarios, la mejora de las comunicaciones (puente sobre el río Llobregat y “Carrilet”) y la consolidación de una notable colonia de veraneantes (muchas familias barcelonesas tenían su segunda residencia en Sant Boi, donde pasaban los veranos).

Si bien el Modernismo es en principio un fenómeno urbano, se va a expandir por el área de influencia de Barcelona, sobretodo en las zonas donde la burguesía barcelonesa veraneaba o tenía sus fábricas. Así, el modernismo que llega a Sant Boi se puede definir como un “modernismo popular”, ya que las construcciones presentan elementos decorativos de estilo modernista. Coincidiendo con la planificación del ensanche de 1905, se produce una popularización de la arquitectura modernista más allá de su momento histórico. El modernismo es ahora una moda, fuera de su contexto social, cultural y económico, pierde parte de las señas de identidad que va a provocar su aparición, disolviéndose y confundiéndose con las nuevas corrientes estéticas. El modernismo triunfa en Sant Boi cuando se había asimilado el estilo estético como una moda, y no tanto como una corriente artística.

En Sant Boi aún existen numerosas viviendas unifamiliares, generalmente entre medianeras de planta baja y piso, en donde la decoración se concentra en las aberturas (puertas y ventanas), coronadas por dinteles que adoptan diferentes formas: onduladas, geométricas o guarnecidos como elemento decorativo, como el “trencadís”. Es un modernismo económico, floral y vistoso.

Casa en la calle Pi i Margall 50, 1900.  La casa, “Cal Garrofa”, fue construida en 1900 por el maestro de obras Joaquim Brou. Se trata de una casa señorial, con jardín delantero. Sobre la puerta principal hay una tribuna con vidrios de colores en las ventanas y detalles florales de piedra. La casa, por su estructura severa y elegante, y sus detalles de gran refinamiento recuerda las obras que el arquitecto Enric Sagnier  hizo en Barcelona. Lamentablemente el estado de conservación y la abundante vegetación impiden apreciar mejor esta obra.
Can Garrofa. C/ Pi i Margall 50
 
Casa en la calle Pi i Margall 52, 1909. Vivienda de planta baja y piso entre medianeras, tipología habitual en este período. La puerta y el balcón concentran buena parte de la decoración. De la eliminación de los ángulos de las aberturas de planta baja resulta  un tipo de arcos rebajados. La decoración se resuelve con esgrafiados que representan elementos florales que dan más color a la casa.
C/ Pi i Margall 52.

Casa en la calle Miquel 6, 1915.  Edificio también entre medianeras, de planta baja y piso. Las aberturas tienen dinteles ornamentados con una pieza en forma ondulada rematada con un azulejo. Las jambas tienen una decoración de círculos que disminuyen de tamaño progresivamente y parecen caer de los extremos de los dinteles. El balcón curvo tiene una reja de hierro muy trabajada, con aplicaciones de metal esmaltado. En la parte superior destaca la cornisa realizada con azulejos y “trencadís” cerámico que forman tres guirnaldas. Todo el conjunto ornamental está dividido en tres tramos separados por pilastras de ladrillo visto.
C/ Miquel 6

Casa en la calle La Plana 53, (?). Otro interesante ejemplo de arquitectura modernista ver. También es una construcción de planta baja y piso entre medianeras, en este caso la fachada de planta baja ha sufrido modificaciones que no han respetado el carácter de la construcción, la que por otra parte, se encuentra en un mal estado de conservación.

Casa en la calle Major 62, (1914). Esta casa está situada en el casco antiguo, ver. Presenta un remate formado por arcos de ladrillo visto rematados con círculos también de ladrillo y “trencadís” cerámico en donde figura el año de construcción. Dos pilastras de ladrillo laterales delimitan la construcción. En la planta piso tiene una única abertura con balcón. Las jambas y el dintel están resueltos con piezas imitando piedra y ladrillo visto.

Portal de acceso calle Raurich 64, (?). Interesante portal de acceso, con dos pilastras de ladrillo visto y arco rebajado terminado con un tejado a dos aguas, con tres ménsulas de madera pintada. Es notable la verja de hierro sobre antepecho de piedra.
C/ Raurich 64

Junto a este modernismo de carácter popular, hecho en su mayoría por constructores anónimos, hay también un modernismo tardío obra principalmente del arquitecto Francesc Berenguer i Bellvehí. Cal Ribera, en la calle Eusebi Güell 89-91, de 1919, es un ejemplo de arquitectura residencial  con diferentes cuerpos y niveles, tejado compuesto y mirador. La fachada es de mampostería rebozada pintada de color claro. Delante de la puerta de entrada y en la galería del primer piso hay unas pilastras de obra con detalles cerámicos en blanco y azul que se repiten en los antepechos de las ventanas. La parte superior del mirador es de ladrillo visto con ventanas con dinteles compuestos.
Cal Ribera. C/ Eusebi Gúell 89-91
Otras dos obras emblemáticas de este arquitecto son la fábrica textil Can Massallera, del año 1921, ver, y la reforma del edificio de la Cámara Agraria, de 1949,ver.