miércoles, 15 de junio de 2011

PALAU DE MARIANAO


PARC Y PALAU DE MARIANAO

El parque municipal de Marianao es uno de los lugares más significativos de Sant Boi. Situado en la parte alta del barrio del mismo nombre, constituye un testimonio de la época colonial y de los indianos que hicieron fortuna en América (con negocios como, entre otros, el tráfico de esclavos). Salvador Samà i Martí va a obtener el título de marqués de Marianao en 1863, en recompensa por sus aportaciones a la corona española. 


En 1866 su bisnieto, Salvador Samà i Torrents hereda el marquesado e importantes intereses en Cuba y las Filipinas. Dedicado a la política, fue diputado del Partido Liberal en las Cortes por Gandesa y alcalde de Barcelona en dos ocasiones. Participa en las juntas organizadoras de las exposiciones universales de 1888 y 1929.
Hacia 1880 inicia la construcción del parque y un palacio señorial que reproducía el ambiente colonial y exótico de la ciudad cubana de Marianao, dónde estaba establecida su Familia. El edificio principal, de estilo neomedieval, consta de planta baja y dos pisos con dos torres de diferentes alturas, en la más alta se inscribe su escudo familiar.
Después de la guerra civil, el palacio fue adquirido en subasta pública por el mallorquín Abdó Bordoy, administrador de la familia. A continuación se inicia un proceso de urbanización y se edifican los primeros chalés. En 1974, el palacio y una porción todavía importante del parque pasa a propiedad municipal.


LA MIRANDA
Detrás del Palau de Marianao, y formando parte del conjunto colonial, en una placeta circular, hay un mirador de un estilo modernista-naturalista (y que hace recordar construcciones propias del romanticismo con su refinada rusticidad). Está formado por una base rocosa con múltiples aberturas. En la parte inferior se forma una especie de gruta. Una escalera de caracol la envuelve por el exterior, acabando en un quisco de planta hexagonal formado por seis balcones con arcos de medio punto. Tanto la barandilla (hoy desaparecida) como la estructura del quisco simulan madera. En su interior, orientada al este y mirando al palacio, hay una escultura de Cristo.